Periimplantitis: cómo prevenirla y cuidar tus implantes
Tener un implante no significa olvidarse de su cuidado. La higiene y el mantenimiento periódico son fundamentales para conservar la salud de los tejidos que lo rodean.
Dra. Adriana Carrero Calanche
9/17/20262 min read
Un implante también necesita cuidado y mantenimiento
Colocar un implante dental no significa que el tratamiento termine. Al igual que tus dientes naturales, los implantes están rodeados por tejidos que pueden inflamarse y desarrollar enfermedades si no reciben los cuidados adecuados.
Una de ellas es la periimplantitis, una enfermedad inflamatoria que afecta los tejidos alrededor de un implante y que puede estar acompañada de pérdida del hueso que lo sostiene.
¿Cómo comienza?
La acumulación de placa bacteriana alrededor del implante puede provocar inflamación de los tejidos blandos. En una etapa inicial puede presentarse mucositis periimplantaria, en la que existe inflamación sin pérdida ósea. Si la enfermedad progresa, puede aparecer periimplantitis, donde además de la inflamación existe pérdida del hueso de soporte.
¿Qué señales debes observar?
Presta atención a cambios como:
Sangrado alrededor del implante.
Encías inflamadas o sensibles.
Enrojecimiento.
Mal aliento o mal sabor persistente.
Cambios en la zona alrededor del implante.
Movilidad del implante o de la restauración.
Si notas alguno de estos cambios, es importante realizar una valoración profesional.
¿Quiénes pueden tener mayor riesgo?
El riesgo no es igual para todas las personas. Entre los factores asociados a las enfermedades periimplantarias se encuentran antecedentes de periodontitis, un control inadecuado de placa y el tabaquismo, entre otros factores. Por eso, antes de colocar un implante también es importante valorar la salud periodontal general.
La prevención comienza antes del implante
El cuidado de un implante comienza desde su planificación. Necesitamos evaluar las condiciones de tus tejidos, establecer una posición adecuada del implante y definir cómo será su cuidado a largo plazo.
Después de la colocación, la higiene en casa y las visitas periódicas de mantenimiento son fundamentales para controlar la salud de los tejidos que rodean tanto tus dientes como tus implantes.
¿Cada cuánto debes hacer mantenimiento?
No existe un único intervalo que funcione para todos. La frecuencia debe establecerse de acuerdo con tu historia periodontal, tus factores de riesgo, la calidad de tu higiene y las condiciones de tus tejidos. El mantenimiento puede incluir evaluación clínica, control de placa y limpieza profesional, según lo que necesites.
Tu implante necesita acompañamiento a largo plazo
Mi objetivo no es solamente ayudarte a recuperar un diente. También quiero ayudarte a mantener saludables los tejidos que rodean ese implante. Por eso considero el mantenimiento una parte fundamental del tratamiento y no un paso opcional.
