Implantes: primero hay que pensar en el tejido
Un implante no comienza únicamente con la colocación de una pieza. Antes debemos valorar el hueso y los tejidos blandos que estarán alrededor.
Dra. Adriana Carrero Calanche
9/17/20262 min read
Un implante no comienza el día de la cirugía
Cuando piensas en un implante dental, probablemente imaginas el reemplazo del diente que has perdido. Pero antes de pensar en colocar un implante, hay una pregunta fundamental:
¿En qué condiciones están los tejidos que lo van a recibir?
El hueso y los tejidos blandos que rodean un implante cumplen un papel fundamental en la planificación y en el mantenimiento de su salud a largo plazo.
El hueso: la base del implante
El implante necesita colocarse en una estructura ósea que permita conseguir estabilidad. Cuando has perdido un diente, el hueso que lo rodeaba puede experimentar cambios y disminuir con el tiempo. Por eso, antes de planificar un implante, necesito conocer las características y dimensiones del hueso disponible.
En algunos casos, las condiciones existentes permiten colocar el implante directamente. En otros, puede ser necesario realizar procedimientos destinados a mejorar las condiciones del tejido antes o durante el tratamiento.
Pero no todo es hueso
Los tejidos blandos también son importantes. La encía que rodea un implante debe ser evaluada cuidadosamente porque participa en la protección y estabilidad de los tejidos que están alrededor de él.
Por eso, cuando planifico un tratamiento implantológico, no pienso únicamente en “dónde poner el implante”, sino en cómo crear y mantener condiciones adecuadas alrededor de él.
¿Qué evaluamos antes?
Cada caso es diferente. Dependiendo de tus necesidades, podemos valorar:
La cantidad y calidad del hueso disponible.
El estado de tus encías.
La presencia de inflamación o enfermedad periodontal.
La posición de los dientes vecinos.
Las características de los tejidos blandos.
El espacio disponible para la futura restauración.
Las condiciones funcionales y estéticas de tu sonrisa.
Los estudios de imagen necesarios para planificar el procedimiento.
La planificación debe considerar tanto la parte quirúrgica como la restauración que posteriormente devolverá la función y estética del diente.
Primero salud, después implante
Si existe enfermedad periodontal activa, es importante atenderla antes de colocar un implante. Los antecedentes de periodontitis también son un factor que requiere especial atención durante la planificación y el mantenimiento posterior.
Por eso mi filosofía es sencilla: Antes de colocar un implante, quiero conocer y cuidar el tejido que lo va a recibir.
Un tratamiento implantológico no debería entenderse como un procedimiento aislado, sino como un proceso que comienza con el diagnóstico y continúa con la planificación, la cirugía, la restauración y el mantenimiento.
¿Estás considerando un implante?
Si has perdido un diente o te han indicado que necesitas un implante, puedo valorar las condiciones de tus tejidos y explicarte qué alternativas existen para tu caso.
